Visión



Visión



NUESTRA VISION DE LA EDUCACION PARA EL DESARROLLO

IEPALA entiende la Educación para el Desarrollo como un proceso sin solución de continuidad de información / comunicación / concientización / solidaridad internacional... a través de la formación y la experiencia de participación colectiva, crítica y progresiva, con una clara finalidad ética y política dirigida, hacia el interior de nuestras sociedades, para poner en marcha procesos que contribuyan a “dar respuesta” coherente a la injusticia y desigualdad estructural del mundo actual.

Tres son las funciones que tratamos de cumplir en este frente: I. La incidencia y denuncia de violaciones de los derechos humanos y del principio de igualdad de los pueblos y personas; que se ejerce bien directamente o a través de las redes temáticas y sociales de ámbito nacional, sectorial o internacional... incluida la acción y presión social y política,

II. La educativa, contribuyendo a formar conciencia crítica sobre las situaciones en las que están o se ven amenazados los derechos humanos y analizando las causas de esas violaciones, así como el modo y mecanismo de que se sirven, con la “sinrazón” con que se justifican; con un plan directo de educación (formal y no formal) para la promoción y defensa del Derecho de los Pueblos, de los Derechos Humanos y de la igualdad de género.

III. La organizativa y propositiva, apoyando grupos, comisiones y comités de DDHH y de Solidaridad; participando en la creación y potenciación de plataformas de ONG y fuerzas sociales consorciadas y específicas ante situaciones o manifestaciones concretas de violencia, discriminación, irrespeto, connivencia, impunidad..., para la autodefensa de refugiados, inmigrantes, mujeres, pueblos indígenas, minorías étnicas,... colectivos vulnerables.

El papel que IEPALA desea jugar es el de: Facilitar el análisis y reconocimiento de la complejidad e interdependencia de la Realidad social Mundial en todas sus dimensiones y aspectos.

Desvelar las conexiones de la totalidad -más o menos globalizada o mundializada- con el entorno inmediato local.

Activar la ‘razón’, el sentido y la acción de la responsabilidad histórica, ética, socioeconómica y política, ante la situación y las exigencias de transformación social, con la consiguiente superación de prejuicios y la relativización de las verdades absolutas...

Y que su principal preocupación tiene que ser la de analizar, desentrañar y comprender las causas que producen el desarrollo y el subdesarrollo en el sistema mundial y las desiguales relaciones de poder, antes que intentar paliar sus efectos; de este modo queremos evitar las respuestas provocadas por meros impulsos emocionales. Por eso nuestro modo de intervención no es “la campaña publicitaria de sensibilización” dirigida a la opinión pública en general, sino los procesos formativos en general y a partir de grupos definidos”.

Desde ese marco, nuestra preocupación e interés prioritario es que se generen nuevos espacios –de reflexión, debate, propositivos para la educación crítica y la incidencia social y política...- y que, desde ellos, pueda fortalecerse la sociedad civil organizada y se conformen y dinamicen redes y movimientos sociales, así como la interrelación y convergencia de las agendas y espacios de las redes del Sur y Norte...