Antecedentes y contexto

Antecedentes y contexto

Tacobamba es una municipalidad con comunidades dispersas e inaccesibles por medios de comunicación estables, la cual queda incomunicada de los mediados y grandes centros urbanos por periodos largos del año. Es un municipio clasificado según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como región de extrema pobreza y marginalidad. El Índice de Desarrollo Humano (IDH) alcanza a 0,358 frente al 0.641 de la media nacional. El nivel de pobreza por necesidades básicas insatisfechas (NBI) es de 95,5%.En este sentido, la tasa de Mortalidad Infantil es del 113.58 por 1000 niños nacidos vivos, mientras que la esperanza de vida al nacer es de 52 años. Sólo el 21.05 % de la población tiene acceso al agua y el consumo diario de kilocalorías per cápita es de 1303 Kcal. Estos indicadores posicionan a Tacobamba como unas de las 5 municipalidades más pobres de Sudamérica.

La principal problemática detectada en la zona, es el elevado índice de desnutrición, de carácter económico y social. Principalmente, esta situación tiene que ver con las opciones de reproducción económica con las que cuenta cada unidad familiar. En este sentido, se refiere a aquellas referidas a restricciones estructurales de acceso a recursos naturales como el agua, que condicionan el nivel y tipo de consumo alimenticio, así como sus consecuencias, lo cual debilita un potencial humano y organizativo con que cuentan estas comunidades.

El estado nutricional de la población se ve deteriorado debido a la escasa o nula diversificación en el cultivo de sus parcelas que contenga productos de alto nivel nutritivo, además de la poca disponibilidad de los mismos, seguidos de los malos hábitos de consumo de alimentos inclusive con limitaciones higiénicas.

La ausencia de asistencia técnica a los productores rurales, la escasa planificación de su producción, la aplicación de técnicas tradicionales, el uso inadecuado de los recursos, entre otros, provocan que los rendimientos agrícolas no sean satisfactorios, incidiendo directamente en la poca disponibilidad de alimentos.

Para asegurar la sostenibilidad se considera pertinente dar prioridad al desarrollo de la capacidad de la comunidad local para planificar, ejecutar y supervisar las actividades utilizando los recursos locales. De esta manera, la capacitación de los formadores puede crear efectos multiplicadores importantes.

Atacando el problema de la seguridad alimentaria en su fuente, por medio de la integración de la producción (por ejemplo huertos familiares) y la educación sanitaria y nutricional, la estrategia de un proyecto puede lograr prevenir la malnutrición y mejorar el acceso de las familias a alimentos nutritivos de manera sostenible. Además, en nuestro caso, se resolver un problema estructural. Esto se traduce en el establecimiento de condiciones para el acceso al agua de consumo, así como al riego suplementario y/o complementario. Ambas pueden sentar un precedente para soluciones posibles.

No obstante, para hacer referencia a la problemática consideramos necesario conocer también las potencialidades detectadas en la zona de acuerdo al diagnóstico, del cual resaltamos las siguientes:

- Existen condiciones y posibilidades para el desarrollo de la producción agrícola diversificada, en base a conocimientos ancestrales con adaptaciones tecnológicas actuales.

- Organizaciones comunales sindicales y originarias indígenas sólidas (si bien son débiles aún en aspectos administrativos de gestión de recursos, por ejemplo). Algunos recursos hídricos constantes y por lo mismo pasibles de aprovechamiento permanente.

- Población en general y femenina en particular, con condiciones y aptitudes de trabajo.

Es oportuno señalar que el proyecto en su de planificación ha previsto el cumplimiento de algunas condiciones previas. Como el logro de sinergias y complementariedad con políticas nacionales (PND), políticas de cooperación mundial (Objetivos de Desarrollo del Milenio), del principal financiador junta de Castilla y León, así como del socio local (plan decenal 2005- 2015), y de la Municipalidad local co financiador del proyecto. En síntesis el proyecto responde en parte al Plan de Desarrollo Municipal de Tacobamba (2006 – 2010), parte del plan decenal del socio local, y es coherente y complementario con el Plan Nacional de Desarrollo (PND) de Bolivia (2006 – 2010), el Objetivo 1y 7 de las metas del milenio (ODM), así mismo de los distintos instrumentos de planificación de la Cooperación Española, como el documento DEP y el acta IX de comisión mixta Hispano – Boliviano 2007.