¿Quiénes somos?

¿Quiénes somos?


NORSUD. La Fundación Intercultural Nor Sud es una organización no gubernamental, sin fines de lucro, ajena a toda política partidaria y religiosa. Se constituyó en Bolivia el 2 de febrero de 1992, a partir del primer movimiento de mujeres indígenas quechuas en sus primeros años como grupo intercomunal de base indígena. En el año 1995 se consolida una alianza entre mujeres indígenas, ambientalistas, y profesionales de diversas ramas técnicas y se constituye como una ONG para así poder tener un mayor acceso y representación en la sociedad civil, buscando un ideal que responda a la justicia social, la conservación de la biodiversidad, la libertad, la autodeterminación, y la equidad de género, de raza y de supervivencia cultural. Siguen una estrategia de acción integral, de desarrollo territorial y trabajando en distintas áreas, como educación, salud, seguridad alimentaria y producción. Entre los objetivos de Nor Sud figura también la promoción cultural y ética, la diversidad sociocultural y la reivindicación de los pueblos originarios en un contexto de paz y solidaridad. Apostan por la construcción conjunta de una sociedad más justa a través del fortalecimiento de las organizaciones de base en coordinación con las autoridades locales, en el marco de la participación popular.



IEPALA.

Contribuir al proceso radical del desarrollo humano sostenible como mejora de la calidad de vida buena, impulsando una ciudadanía consciente y organizada , capaz de exigir el cumplimiento de todos los derechos humanos con enfoque de género, para todos los seres humanos. Esta es la misión que desde 1955, el Instituto de Estudios Políticos para América Latina, África y Asia (IEPALA) ha promovido en cada una de las acciones y proyectos que ha puesto en marcha. Más de cincuenta años definen la vida y realidad de la Fundación. Una larga trayectoria marcada por la historia de los países y colectivos a cuyo servicio se puso desde su surgimiento. Hoy, fruto del largo proceso recorrido, IEPALA se afirma en el trabajo serio, responsable y sin protagonismos: en la profesionalización de la acción, en la salvaguarda de los principios éticos, en la independencia crítica a los poderes políticos, económicos, religiosos... Y en definitiva, en la voluntad de ponerse, desde la subsidiariedad, al servicio de los Pueblos del Tercer Mundo de América Latina, África y Asia.