Colombia

Detener las motosierras en el último minuto

15 de noviembre de 2012

Desde abril de este año, la empresa Maderas del Darién -Pizano S.A. comenzó a marcar los árboles en la selva. Pretenden extraer por lo menos 4.000 grandes árboles. Para transportarlos por los ríos, estos ya han sido dragados y en partes desviados. Nada escapa al destrozo. Máquinas pesadas se desplazan destruyendo los árboles circundantes y demás vegetación.

Estas actividades no respetan los derechos de las comunidades negras que ven arrasada la riqueza biológica de su territorio, el suelo desertizado, mermado el abastecimiento de agua. Con la complicidad de las autoridades locales y nacionales, los bosques del Atrato están siendo entregados y devastados. Con más de 400 especies de árboles y 700 vertebrados por hectárea, el bosque primario tiene la mayor cantidad de especies endémicas por metro cuadrado del mundo y es Reserva Forestal desde 1957.

“La junta directiva, los accionistas y los operarios atentan contra el medio ambiente con la seguridad de que nunca serán sancionados”, denuncian las familias afectadas de las comunidades Vigía de Curbaradó y El Limón, municipio de Riosucio. La empresa Maderas del Darién causa daños ambientales irreparables en el bajo Atrato desde los años 90, dicen.

En todo el departamento del Chocó, la situación es desde hace décadas muy tensa. Militares, paramilitares y personal de seguridad de las madereras, palmicultoras, bananeras y mineras amenazan a la población violentamente. Muchos pobladores han sido desplazados o están exiliados. Se ven obligados a protegerse en zonas humanitarias, mientras los saqueadores se expanden por el territorio.

Las comunidades quieren detener las motosierras y las retroexcavadoras y pide la solidaridad internacional. Por favor, participe de nuestra protesta y escriba al gobierno colombiano.

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