La codicia del subsuelo en la amazonía ecuatoriana

29 de noviembre de 2013

El bloque se encuentra ubicado sobre territorio ancestral Waorani y la Reserva de la Biósfera Yasuní, afectando también a comunidades Kichwa y a la zona intangible de los pueblos originarios no contactados. La investigación incluye la entrada al Bloque, la entrevista a trabajadores y la toma de fotografías.

- El informe de la investigación se puede descargar aquí >>

La investigación constata la soberanía que ejerce Repsol-YPF sobre el territorio, "Repsol YPF se atribuye la concesión como propiedad privada. Para que uno pueda visitar a las comunidades dentro del bloque se le debe pedir permiso a la empresa en sus oficinas en Quito, y no a las mismas comunidades". Por otra parte, la investigación, resalta la dependencia generada en el pueblo waorani "Las petroleras han logrado generar una enorme dependencia económica y social con el pueblo Waorani, lo que es fundamental para el control de sus territorios", a través de la educación, la atención de salud o la concesión de empleo.

Esta visita de investigación se realizó en contra de las órdenes que Repsol-YPF impone para ingresar en el territorio: las fotografías están prohibidas en el área controlado por la compañía española. La investigadora ha conseguido documentar una de las piscinas que se construyen para colocar el petróleo derramado, pese a que Repsol-YPF asegura que se utiliza tecnología punta. El informe declara que "es muy fácil para Repsol esconder lo que ellos quieran si es que nadie puede entrar, y los que viven dentro no pueden vivir sin la empresa".

Desde el Carbon Trade Watch, se reclama una investigación internacional independiente dentro del Bloque 16 de Ecuador, para examinar los daños ambientales y sociales generados por Repsol-YPF, así como se denuncia el apoyo que la Agencia de Española de Cooperación Internacional al Desarrollo, AECID, le quiere brindar a esta empresa.

Joana Cabello