La Tramoya

27 de noviembre de 2013

Derechos Humanos y Palma Aceitera Curvaradó y Jiguamiandó. Jiguamiandó y Curvaradó son los nombres de Territorios que han salido de su anonimato y relativo ostracismo por las construcciones de afirmación integral de sus derechos que han hecho quienes allí habitan: comunidades afrodescendientes, mestizas e indígenas ante las sistemáticas violaciones de derechos humanos y la siembra de palma aceitera que ha sido posibilitada por la destrucción de vidas humanas. Las tierras invadidas con palma corresponden proporcionalmente a la extensión de Bogotá, con las que se ha exterminado centenares de especies y de sistemas de vida natural. Leer la publicación completa difundida por la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz