Cooperación al desarrollo > ¿Dónde estamos? > América del Sur > Convenios > Convenio Regional en América del Sur > Documentos > Género > Las metas del Milenio y la igualdad de género. El caso de Bolivia

Las metas del Milenio y la igualdad de género. El caso de Bolivia

27 de noviembre de 2013

La Cumbre del Milenio llevada a cabo en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre del año 2000 dio origen a la Declaración del Milenio, la cual define para las próximas décadas un conjunto de objetivos y metas de desarrollo en cuyo cumplimiento se comprometieron a participar activamente los gobernantes de todo el mundo.

La igualdad de género encuentra un espacio en la Declaración del Milenio, donde se la plantea como un objetivo específico además de reconocerse que esta igualdad juega un papel fundamental para alcanzar todos los demás objetivos. Sin embargo, la igualdad de género no puede circunscribirse a uno solo de los objetivos de la Declaración, sino que debe ser transversal al logro de todos los objetivos planteados.

En este contexto, este estudio tiene como propósito hacer visible las relaciones entre el género y los problemas del desarrollo, sintetizados en los objetivos y metas del Milenio. El análisis estadístico está orientado a calcular nuevos indicadores que reflejen problemas no contemplados en el objetivo específico de género y que permitan establecer relaciones entre mayor igualdad y empoderamiento de las mujeres y el logro del resto de los objetivos de la Declaración.

En este estudio se pudo constatar que la pobreza afecta a la mayoría de la población boliviana, situación que se agrava aún más en el caso de las mujeres, ya que muchas de ellas trabajan como familiares no remunerados en el área rural, o en el caso de las mujeres urbanas se insertan en el mercado laboral bajo pautas discriminatorias en trabajos de baja productividad y reciben salarios menores que los hombres.

Detrás de la elevada cobertura en la matriculación primaria se esconden altas tasas de deserción, más elevadas aún para las niñas que para los niños. Esta situación es preocupante ya que el logro de las metas como reducción de la desnutrición y mortalidad infantil, niveles de fertilidad observados acordes a los niveles deseados, entre otras, han sido asociadas a una mayor educación de la madre.

Asimismo, a pesar que se identificó a la educación femenina como uno de los factores más importantes para mejorar el bienestar no sólo de las mujeres, sino de la sociedad en su conjunto, las experiencias internacionales han demostrado que este es un requisito necesario, pero no suficiente. A manera de ejemplo, en el caso boliviano mayores niveles de educación no inciden de manera significativa en un mayor uso de métodos anticonceptivos modernos entre las mujeres, tampoco se traducen en un acceso igualitario a empleos que representen mayores ingresos, ni en una representación política igualitaria.

El estudio muestra en cada capítulo que Bolivia no podrá cumplir la mayoría de los objetivos del Mileno si es que no logra un desarrollo equitativo para las mujeres. Aún más, una mirada más detallada a la luz de los indicadores de género permite identificar que existen diferencias importantes no sólo entre hombres y mujeres, sino entre los habitantes del área urbana y rural, pudiéndose identificar a las mujeres del área rural como uno de los grupos más rezagados para el logro de los objetivos de la Declaración y en el comportamiento de los indicadores de género sugeridos.