Pueblos y Culturas
Paraguay


En Paraguay las acciones se están llevando a cabo con “pueblos indígenas Mbya guaraní, Enxet e Yshyr” del Chaco o región Occidental y Oriental; departamentos de Presidente Hayes Bajo Chaco, Alto Paraguay; Amambay, Itapúa y Caazapá.

Su historia, está marcada por los acontecimientos que han envuelto durante las reinvidicaciones de estos pueblos. Para los pueblos indígenas el acceso y aseguramiento de sus territorios ancestrales constituye una condición vital para su sobrevivencia, tanto en términos de reproducción cultural, como de crecimiento poblacional.

En Itapúa, Región Oriental, en los últimos años se han acrecentado los conflictos con grupos de campesinos sin tierra que invaden los territorios indígenas, para vender madera, y con las empresas agroganaderas que talan los montes para habilitarlos para la cría de ganados y la agricultura mecanizada a gran escala. La estrategia de resistencia del Pueblo Mbya Guaraní, de las últimas décadas ha consistido siempre en retirarse más al monte antes que intentar una defensa de los territorios que la sociedad no indígena viene usurpando, aún cuando se ha reconocido como uno de los pueblos más combativos. Hoy, han quedado acorralados en pequeñísimas islas, la mayoría sin monte, en las que tienen muy pocas probabilidades de sustentarse ya a la manera tradicional.

En Presidente Hayes y Alto Paraguay, Región Occidental o Chaco, el establecimiento y expansión de la ganadería, así como al aprovechamiento indiscriminado de recursos forestales, conlleva a la pérdida de las condiciones físicas necesarias para el desarrollo cultural de los Pueblos Indígenas, Enxet, Sanapaná, Toba Qom, Angaité e Ishir. Éstos han debido soportar, no sólo desplazamientos de sus territorios, sino la persecución penal y laboral de particulares de la zona, con el fin de desalentar la lucha por la tierra.

Las instituciones públicas y las organizaciones ambientalistas no toman en cuenta los derechos indígenas para la elaboración de políticas de abordaje en sus respectivas funciones. Al no estar garantizada la satisfacción de derechos, las comunidades y organizaciones buscan la intermediación de otros actores (ONGs, Iglesias, entre otros). Cabe destacar, asimismo, la preocupante y creciente discriminación de la sociedad no indígena.

Las organizaciones indígenas encuentran una importante dificultad, la de fuerte dependencia a recursos externos, así como la nula incidencia en la formulación y ejecución de políticas públicas que las afectan.

A manera de resumen podemos clasificar en problemas principales a tratar por el convenio:

a) Restitución insuficiente o nula a comunidades indígenas del Pueblo Enxet, Sanapaná, Toba Qom y Angaité e Yshir.

b) Capacidad de articulación supeditada a factores externos de las organizaciones indígenas.

c) Ausencia de políticas públicas para los pueblos indígenas.

d) Perdida del territorio ancestral del Pueblo Indígena Mbyá-Guaraní.

e) Capacidad de gestión incipiente de las organizaciones indígenas de segundo piso (ACIDI y Teko Yma Jehea Pave) ante las instancias públicas y privadas.

f) Moderada capacidad de gestión de la organización indígena de tercer piso (CAPI) ante las instancias públicas y privadas.

g) Rápido deterioro de los recursos naturales en el Tekoha Guazú por realizado por los no indígenas.