Contexto Político
Paraguay


La República del Paraguay, organizada en forma de Estado Unitario, fue fundamentalmente modificada por la Constitución de 1992, que asegura la división de poderes. De acuerdo a este último texto constitucional, constituye un Estado social de derecho, unitario, indivisible, y descentralizado, adoptando para su gobierno la democracia representativa, participativa y pluralista, fundada en el reconocimiento de la dignidad humana.

Tras 61 años en el poder del Partido Colorado, la opositora Alianza PATRIÇOTICA POR EL Cambio (ACP), con Fernando Lugo como candidato a la presidencia, ganó las elecciones de abril de 2008 con el 41 % de los votos. Por primera vez en la historia del país, la banda presidencial pasó de manos de un partido a otro, sin que se produjera un golpe de estado ni una guerra. No obstante, el nuevo gobierno llegó al poder con la herencia de una política conservadora, excluyente y persecutoria de los derechos humanos que los anteriores mandatarios habían ejercido durante tanto tiempo. Por este motivo, tras dos años de la llegada de Lugo al poder no se ha podido avanzar como se pensaba, en el proceso de erradicación de esas prácticas. Uno de los ejemplos lo encarna el Congreso Nacional, que con una tendencia conservadora, ha denegado cualquier medida progresista a favor de los sectores más desfavorecidos, declarándose protector de la propiedad privada.

Por otro lado, los entes públicos desarrollados dentro de la lógica de corrupción y clientelismo continúan, a pesar del del esfuerzo de algunos nuevos funcionarios que desde cargos de confianza buscan sanear la labor pública. Justo es señalar que, algunos de ellos, sí se vislumbran algunos cambios en la gestión pública.