Contexto Económico
Paraguay


En Paraguay, según datos de 2008 de la Dirección General de Estadísticas Encuestas y Censos (DGEEC), la pobreza extrema afecta al 19 por ciento de la población. Escasas inversiones estatales, frente a una explotación de empresas extranjeras, posesión de la riqueza y de la tierra en muy pocas manos, monocultivos que sumen a los pequeños campesinos en la pobreza, son algunos de las causas por las que se explica los índices de pobreza.

El país paraguayo se basa en un modelo económico cuyo principal sustento radica en la tierra, utilizada para la ganadería y agricultura mecanizada. Sin embrago, la explotación de este recurso lo hacen las trasnacionales extrajeras, las cuales han promovido las producción extensivas de soja, algodón y biocumbustibles. La mayor parte de esta empresas se concentran en una faja territorial aproximada de 1200 kilómetros de largo y 65 km de ancho.

Como consecuencia, las escasas tierras de los indígenas, de los pequeños productores y de las comunidades tradicionales se convierten en establecimientos ganaderos y monocultivos extensivo. Este hecho además de producir un deterioro de los recursos naturales y de poner en peligro la seguridad alimentaria de la población, obliga a los afectados a migrar hacia pequeños bolsones de sus antiguos territorios, así como a los cinturones marginales de los centros urbanos.

En este sentido la región Oriental, expulsa a los indígenas en aras al desarrollo, principalmente, del cultivo de soja, así como el tan actualmente debatido tema de las hidroeléctricas, que aún no contempla el aseguramiento de los derechos indígenas de pueblos que se han visto sumidos en graves desintegraciones territoriales, sociales, económicas y culturales. Una d ellas culpables es la entidad binacional Yacyretá, la cual afecta directamente a las comunidades indígenas asentadas en la zona sur del país. Con respecto a la parte norte de la región Oriental, se considera una ruta privilegiada de narcotraficantes. A pesar de la presencia de una de las bases de operaciones de la DEA -agencia antidrogas de Estados Unidos-, ningún narcontraficante es detenido, mientras los “intentos” son castigados con represalias. En esta zona, cabe recalcarlo, se encuentran asentadas comunidades indígenas guaranís1.

En el Chaco o región Occidental, es la ganadería la principal responsable de la denegación de derechos a las comunidades indígenas. Las tierras chaqueñas son muy apreciadas por este rubro, y la resistencia a la concesión de las tierras es alta debido a los intereses surgidos por la productividad que estos terrenos representan. La explotación, venta y reventa de las tierras, se realizan sin las previsiones o contemplación necesaria de derechos de los pueblos indígenas, y sin dar respuestas a la dramática situación vivida por los mismos. Otras actividades como la explotación forestal van cobrando fuerza, siendo el Paraguay el que contempla los índices más altos de deforestación el área del Gran Chaco.