Contexto Social
Colombia


Regiones con gran biodiversidad, su riqueza hidrográfica comprende cuencas con ríos como el Atrato, sus afluentes, quebradas, ciénagas y humedales, que durante millones de años se han ido configurando, para la efervescencia de vida a todos los niveles que allí se desarrolla, con árboles de un volumen impresionante y de hasta 40 metros de alto. con todo tipo de especies de mamíferos, aves, reptiles y peces, que hacen del Darién y del Bajo Atrato chocoano, un territorio único en el mundo, creador y conservador de vida, reconocido por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera, a comienzos ya de los años 80.

En la región residen comunidades afrodescendientes e indígenas (Emberas, Waunanas, Katíos, Nasa y tules) y colonos llamados chilapos (provenientes del Urabá cordobés) o mestizos. Las comunidades indígenas habitan principalmente las cabeceras de los ríos y las comunidades negras, las zonas medias y bajas.

De manera determinante la violencia en estas zonas ha marcado el contexto social de los habitantes, como ha quedado señalado estas zonas han sido y son un lugar de paso y permanencia de movimientos armados de izquierda desde hace varias décadas; de los cuales aún siguen haciendo presencia la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejercito del Pueblo (FARC EP), y del Ejercito de Liberación Nacional (ELN), a partir de esto la población es señalada o estigmatizada como simpatizante, permisiva o colaboradora de la insurgencia, lo que ha justificado la militarización de los territorios involucrando a los pobladores en el conflicto. Y también por ejemplo la presencia de las águilas negras (paramilitares) a quienes se atribuyeron las últimas amenazas y el hostigamiento de manera conjunta con la fuerza pública. Todas estas situaciones ponen en riesgo la vida las personas principalmente de los consejos comunitarios y la posibilidad de perder de su territorio.

Aun cuando la violencia se mantiene y la impunidad se perfila como lo único cierto, después de sentir temor por sus vidas, ver a su comunidad desintegrada, ver a familiares, amigos, vecinos muertos, o no volverlos a ver, perder el rancho y los animales, pasar hambre, frío, permanecer a la intemperie ocultos o lejos de lo que en algún momento era suyo, muchos deciden volver porque el llamado de la tierra les da la fuerza para retornar a lo que les pertenece, y se da algunos ejemplo de los primeros territorios colectivos por ejemplo el que fue titulado a través de la ley 70 del 93 en la Bajo Atrato, y entonces las comunidades de Cacarica se organizaron y le siguieron las de Curvaradó y Jiguamiando con la firme decisión de defender sus tierras.

Las comunidades en las que intervendrá el convenio están organizadas muchas en consejos comunitarios, o Zonas Humanitarias, de esta manera se generan procesos de prevención y protección integral a las comunidades permitiéndoles permanecer aun en su territorio, a diferencia de otras comunidades de la región que igualmente fueron desplazadas, retornaron y hoy no se encuentran viviendo en sus tierras.