Acción urgente

Estado de Honduras no Garantiza la Seguridad de sus Ciudadanos

23 de enero de 2012

Persecuciones, agresiones y detenciones ilegales, son entre otras, algunas de las situaciones a las que están sometidos los defensores de DDHH en suelo hondureño. Desde el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) se denuncia " su total repudio y preocupación por la sistemática práctica de la policía del Estado de Honduras de atacar a sus ciudadanos".

El día 26 de diciembre  el Sacerdote diocesano Marco Aurelio Lorenzo, párroco de la iglesia Católica de Macuelizo Santa Bárbara transitaba en un vehículo acompañado de dos hermanos, aproximadamente a las 8:15 de la noche por el desvío que conduce a la hacienda El Rosario, a la altura del kilómetro 24 ubicado en la trayectoria de la carretera que de San Miguelito comunica a Yamaranguila en el departamento de Intibucá.

A esta altura tomó la decisión de descansar a la orilla de la carretera, después de conducir varios kilómetros desde el departamento de Santa Barbará hasta Intibucá. El Sacerdote había oficiado varios servicios religiosos (misas, bautismos, bodas) desde el día 19 de diciembre en forma continua, por lo que se encontraba agotado.

Uno de sus acompañantes por lo defectuoso del terreno, se bajó del vehículo para reforzar la llanta con una piedra y evitar que se deslizara. En esta actividad se encontraba cuando se presentó una patrulla policial con ocho agentes a bordo, que sin mediar palabra o requerir sus documentos empezaron a golpearlo.

Ante la agresión, el padre Lorenzo, bajó del vehículo para indagar lo que sucedía, corriendo igual suerte, el sacerdote fue esposado de sus dos muñecas y golpeado fuertemente, lo lanzaron al suelo y un agente se paró sobre su cuerpo mientras otro le daba patadas calzado con sus botas de reglamento.

Luego despojaron al padre y a sus acompañantes de sus pertenencias personales, alimentos que llevaban para compartir con la familia y dinero, lo obligaron a subir al vehículo al que le quitaron la piedra, empujándolo a una hondonada. El vehículo se detuvo en una cuneta.

Los policías posteriormente sacaron el automóvil y esposaron a las víctimas a los barrotes de la patrulla. Trasladaron a los heridos al Hospital de la Esperanza, Intibucá, entregaron el vehículo y documentos en la delegación policial. En dicha delegación de la Esperanza, se le entregó a la hermana del sacerdote, la cartera con los documentos y el aparato de telefonía móvil, sin memoria y sin la batería. Por las lesiones sufridas el religioso perdió el conocimiento y requirió de una sutura de 16 puntos en su cabeza.

Antecedentes

El Sacerdote Marco Aurelio Lorenzo es un defensor inclaudicable de los recursos naturales por lo que ha sido víctima de agresiones, atentados y detención ilegal.

Para el caso el 17 de julio de 2007, fue detenido junto al sacerdote Reginaldo García, por órdenes del oficial de la Policía Preventiva, Silvio Edmundo Inestroza, mientras se desarrollaba una protesta social pacífica en contra de la explotación minera a cielo abierto. Durante el desalojo que se efectuó a la altura de la Colonia Seis de Mayo, los policías insultaron y golpearon al sacerdote Marco Aurelio Lorenzo con sus toletes y lo lanzaron contra el pavimento. El religioso permaneció detenido por más de seis horas en una posta policial de la zona.

La noche del 13 de agosto del 2004, el padre Lorenzo regresaba de la comunidad de San Antonio Chiquila cuando fue interceptado por un carro sin placas marca Toyota, tres individuos encapuchados y armados lo bajaron de su vehículo y le golpearon fuertemente en la espalda, abdomen, pecho, piernas y cadera que le produjeron lesiones en los órganos internos, el sacerdote tuvo que ser hospitalizado.

El Cofadeh solicita a la comunidad nacional e internacional exigir al Estado de Honduras tome las medidas necesarias y mecanismos efectivos para garantizar la vida, la integridad y el acceso a la Justicia del Padre Marco Aurelio Lorenzo y sus dos hermanos. Suspender todo acto de represalias en su contra.