El Convenio

El Convenio

Durante décadas, las poblaciones indígenas y campesinas han sido sistemáticamente marginadas de los planes de desarrollo en los estados Centroamericanos (Guatemala, El Salvador Nicaragua y Honduras), siendo las mujeres las que reciben el impacto negativo más fuerte. Reprimidos y relegados en un segundo plano en la vida política, económica y social, se han convertido en objeto de violación de derechos humanos. Una de las consecuencias inmediatas de esta exclusión ha provocado que estas poblaciones vivan en condiciones de extrema pobreza. Desde Nicaragua, hasta Guatemala, pasando por el Salvador. Tres países en donde los campesinos e indígenas se presentan en desigualdad de condiciones para poder demandar sus derechos.

Frente a tal situación, diferentes organizaciones sociales de Nicaragua, El Salvador, Guatemala y España han puesto en marcha el convenio a cuatro años (agosto 2010 – agosto 2015) "Ejercicio Pleno de derechos y reducción de la pobreza en las poblaciones indígenas y campesinas en El Salvador, Guatemala y Nicaragua, con posibles acciones en otros países de la zona". Durante este tiempo, se llevarán a cabo acciones dirigidas a empoderar a esta población en el ejercicio pleno de derechos. Paralelamente, también se trabajará en desarrollar una producción agropecuaria mediante la dotación de insumos y asistencia técnica. Todo ello, con el objetivo de favorecer la seguridad alimentaria de las comunidades indígenas y campesinas con las que se va a trabajar.

En este largo camino que se ha comenzado a trazar en el 2010, la intención es impulsar y reforzar la interrelación de estos pueblos con el Estado, con el fin de que puedan hacer visibles sus demandas históricas. A la vez, se están desarrollando nuevas iniciativas productivas en donde se hace uso de los conocimientos tradicionales que se combinan con las nuevas tecnologías agrícolas. De esta manera, las mejoras de condiciones de vida no se hacen a costa de la destrucción del medio ambiente.

En este sentido se trabajará hasta el 2015 en cuatro grandes líneas:

1. Soberanía y seguridad alimentaria.

2. Fortalecimiento de la sociedad civil y por transversalmente las líneas de Género en desarrollo.

3. Sostenibilidad medioambiental

4. Respeto a la diversidad cultural.