Contexto Social
Nicaragua


La gran deuda externa que arrastra, los continuos desastres naturales y la corrupción política son algunos de los factores para que Nicaragua sea el segundo país más pobre de América Latina y uno de los 15 países del mundo que tienen un alto nivel de inseguridad alimentaria.

El 65,9% de la población vive por debajo del umbral de pobreza, si bien en el ámbito rural esta cifra aumenta hasta el 89% ddel cual, el 53% se encuentra en condiciones de extrema pobreza. En cuanto a la distribución del ingreso, el 20% de la población acapara el 63,6% del ingreso nacional. Los hogares con jefatura femenina (25% en el área rural y 38% en el área urbana) registran mayores niveles de pobreza. El consumo alimentario energético tiene un déficit del 37%. El 12% de los niños menores de 5 años presentan un peso insuficiente y el 25% una estatura baja para su edad. El 29% de la población sufre desnutrición crónica .

En cuanto a la salud,el principal problema es la falta de cobertura del sistema en las áreas rurales. El gasto público en salud representa el 2,3% del PIB. La escasez de infraestructuras hace que los costos sean muy elevados y que las economías de las familias más pobres o las más alejadas de los servicios no les permitan acudir a los mismos.En este sentido, casi el 20% de la población rural no tiene acceso a los servicios de salud y el porcentaje de población con posibilidades de adquirir los medicamentos esenciales se sitúa por debajo del 50%.

Por otro lado, si se hace un balance sobre el saneamiento, también se muestran diferencias entre le medio rural y el urbano. Según el PNUD, el acceso a agua potable de la población urbana es del 88,5%, mientras que en las zonas rurales apenas llega 39%. Las viviendas sin servicio de aguas negras representan el 40% en el área urbana y hasta el 80% en el área rural. El 40,41% de la población no tiene acceso a fuentes de agua y el 79,21% de la población no dispone de servicio de alcantarillado. Los sistemas de recogida y eliminación de basura sólo están cubiertos en un 60%. A toda esta situación se suma, las malas condiciones en la que la población vive. Según datos, el 29% de las viviendas tan sólo tiene un dormitorio y el 39,8% dos. El 60% de la población vive en condiciones de hacinamiento, mientras que el 84% no tiene una vivienda con adecuadas características de habitabilidad.

De nuevo las diferencias entre el campo y la ciudad se vuelven a presentra en el ámbito de la educación. La tasa de analfabetismo es del 33,2% en mayores de 15 años y del 28% en jóvenes de 15 a 24 años. El índice de analfabetismo es más alto en el campo que en las ciudades. El 49% de los niños y niñas no llega al 5º grado de escolaridad y la tasa de escolarización disminuye al aumentar los años de estudio. El desembolso del Gobierno en educación no llega a representar el 5% del gasto público total.