Contexto Económico
Nicaragua


Al igual que en el resto de Centroamérica, Nicaragua recibió la década de los 80 con una crisis financiera . La caída de los precios del mercado mundial repercutió dramáticamente en las exportaciones nicaraguenses, provocando una hiperinflacción incontrolada, un déficit crónico de la balanza de pagos y un aumento considerable de la deuda externa. A esta situación se le sumó el bloqueo comercial que Estados Unidos impuso al país centroamericano. Esta crisis se agravó con una sequía que acabó con 80 mil hectáreas de cultivos y dejó sin alimento a 200 mil campesinos. Como consecuencia, la desnutrición infantil afectó a 300 mil niños, los cuales muchos de eloos quedaron ciegos a causa de la falta de vitamina A.

El desalentador panorama se convirtió en uno de los detonantes de la derrota del Frente Sandinista de Liberación Nacional en las elecciones de 1990. El relevo fue tomado por Violeta de Chamarro, quien llevó a cabo no sólo políticas dirigidas a la estabilización macro económica, sino también programas de ajuste estructural. El objetivo era dar respuestas a los reajustes en la balanza de pagos, el desequilibrio en las finanzas públicas y el desmejoramiento de la relación del tipo de cambio. El contexto comenzó a allanar el terreno para que se firmaran EN 2005 Tratados de Libre Comercio (CAFTA) con Estados Unidos.

Estos ajustes económicos, tuvieron un alto costo social, que todavía hoy arrastra el país. Recortes en la educación y salud, así como privatizaciones trajeron consigo una sociedad empobrecida. En la actualidad, el 74% de la población vive por debajo del umbral de pobreza, si bien en el ámbito rural esta cifra aumenta hasta el 89%, del cual, el 53% se encuentra en condiciones de extrema pobreza. En cuanto a la distribución del ingreso, el 20% de la población acapara el 63,6% del ingreso nacional. Los hogares con jefatura femenina (25% en el área rural y 38% en el área urbana) registran mayores niveles de pobreza. El consumo alimentario energético tiene un déficit del 37%. El 12% de los niños menores de 5 años presentan un peso insuficiente y el 25% una estatura baja para su edad. Mientras, el 29% de la población sufre desnutrición crónica.