Guatemala
Guatemala


En sus comienzos Guatemala se llamaba en la lengua indígena náhualtl Quauhtlemallan , “lugar de muchos árboles”. Oficialmente denominado República de Guatemala, es un país situado en el extremo noroccidental de Centroamérica, considerada como la cuna de la civilización maya. Solamente basta mirar a las cifras: el 61% de la población son descendientes de los mayas, y aunque el idioma oficial es el castellano, la mayoría de las comunidades mayas utilizan unos de los 22 idiomas de ese origen ( cakchiquel, kekchí, mam, quiché, tzujil...) Durante la dominación española, que duró casi 300 años, Guatemala fue una región de carácter estratégico (Capitanía General del Reino de Guatemala), formando parte del Virreinato de la Nueva España. A pesar de ser tan ricas en mineras y metales como México, Bolivia y Perú, los colonos prefirieron explotar su producción agrícola. Años más tarde los norteamericanos optarían por la misma opción. En 1901 la United Fruit Company (UFCO) comenzó a volverse la fuerza principal en la política y la economía del país durante la larga presidencia dictatorial de Manuel Estrada Cabrera. Como resultado, la UFCO ( actualmente llamada United Brands Company) controló más del 40% de la tierra del país y de otros países centroamericanos, así como las instalaciones de los puertos.

No obstante, la inestabilidad económica y el descontento social fueron los detonante para el triunfo de las “revolución de octubre”. El profesor y escritor Juan José Arévalo Bermejo llegó al poder tras unas elecciones democráticas. Durante su mandato se iniciaron reformas económicas, sociales y agrarias. Éstas últimas, llevaron a cabo la expropiación de tierras ociosas de la UFCO. Por ello, la voz de alarma de los Estados Unidos no se hizo esperar. Desde la administración norteamericana se desató una campaña anticomunista contra los gobiernos democráticos de Arévalo y su sucesor Jacobo Arbez Guzmán. Como consecuencia, en 1954 Árbez fue obligado a dimitir y el Coronel Carlos Castillo Armas ( presidente provisorio oficializado mediante referéndum) le devolvió las tierras a la UFCO, prohibió los sindicatos y eliminó cualquier influencia comunista.

A partir de este momento, la sucesión de gobiernos militares (1970, 1974, 1978 y 1982), y su enfrentamiento a los movimientos revolucionarios que comenzaron a fraguarse en los años 60 (Fuerzas Armadas Rebeldes, Ejército Guerrillero de los Pobres y Organización del Pueblos en Armas , unidos en 1982 bajo Unidad Nacional Revolucionaria), da paso a 36 años de guerra civil. El conflicto bélico dejó abierta una herida que su población todavía no ha podido cerrar. En la actualidad, Guatemala intenta reconstruir una democracia con una herencia de 200 mil muertos, millones de desaparecidos y de sus dictaduras militares precedentes.

Presente

En este contexto, su actual presidente, Álvaro Colom llegó al poder en 2008 para dar un cambio a los gobiernos de derechas que se habían salido de los cuardos de paz de 1996. Su programa electoral, basado en lograr salud, educación y seguridad a los más pobres, tenía como objetivo crear alrededor de dos millones de empleos y sacar del hambre a más de 200.000 niños al borde de la desnutrición. Sin embargo, los cuatros años de mandato no sólo no pudieron cumplir las promesas iniciales, sino que además estuvieron marcados por los escándalos en torno a la gestión política de la administración del presidente guatemalteco. En el centro de las polémicas se situó el asesinato de Rodrigo Rosenberg, donde éste mismo acusó en un vídeo a Álvaro Colom de asesinarle.

El país, convulsionado por la violencia y la miseria, decidirán antes del final del 2011 un nuevo presidente. Dos se disputan el poder. Y los dos son de derecha. El primero ( y ganador de la primera vuelta) es el ex general Otto Pérez Molina del Partido Patriota, quien centra su mensaje electoral en imponer “mano dura”. El candidato es acusado por organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales de haber participado en masacres indígenas en los años 80, así como de mantener supuestos vínculos con narcotraficantes. Mientras que el segundo, es el empresario Manuel Baldizón, de la agrupación Líder, quien promete restablecer la pena de muerta medida para acabar con la inseguridad ciudadana.