El Salvador
El Salvador


*Cuscatlán, que significa “Lugar de cosas preciosas” en lengua indígena Nahuatl, fue el nombre que poseyó El Salvador durante la época precolombina. Tierra de volcanes, numerosos y frecuentes terremotos, abundancia de lagos y montañas (hasta el punto de recibir la denominación de Suiza del continente americano, doble herencia cultural en la que se funden elementos indígenas e hispanos formando en su mayoría una población mestiza, son entre otras las características que conforman y dan personalidad a uno de los estados más pequeños del continente americano. A pesar de ser “El Pulgarcito de América” (como lo llamó el premio Nobel de Literatura Gabriela Mistral), El Salvador se ha convertido en el país más densamente poblado de Centroamérica, sólo superado por países del Caribe.

En la historia moderna del Salvador existen tres hitos que han marcado el destino del país. El primero de ellos se sitúa a mediados de 1800. En aquella época El Salvador era conocido a nivel mundial por la exportación del añil. Sin embargo, la invención de los colorantes artificiales a fines de siglo tumbaron los precios de este preciado bien natural, provocando que las autoridades se decantaran por la explotación del café. Para obtener una alta rentabilidad era necesario grande extensiones de tierra. Así, en la Revolución Liberal de 1880 se expulsó a miles de campesinos de sus tierras comunales y se les convirtió en obreros al servicio de las grandes oligarquías cafetaleras. Fue en este momento, cuando El Salvador pasó de estar bajo la tutela de un gobierno a estar controlado por sólo cinco familias. El malestar que se vivía en el campo, junto con la crisis de 1929 se convirtieron en los elementos perfectos para una bomba de relojería. El 22 de enero de 1932 estalló una insurrección popular, secundada por Farabundo Martí, ex secretario de Augusto Sandino durante su lucha contra la invasión estadounidense en Nicaragua. La rebelión fue duramente reprimida por las tropas del general Maximiliano Hernández, la cuales dejaron a su paso 12.000 muertos.

El segundo hito estuvo orquestado por los “hijos” de aquellos campesinos e indígenas asesinados en el 32. A principios de los años 70, el movimiento obrero popular comenzó a tomar fuerza. Sin embargo, también se empezó a hacer patente la violencia ejercida hacia el pueblo por parte de los gobiernos militares. Amenazas, asesinatos (como la de Monseñor Romero), desapariciones... dieron pie a la aparición del Frente de Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que agrupó a las cinco organizaciones político militares que luchaban contra el régimen. El 10 de enero de 1981 el FMLN lanzó su ofensiva general y comenzó una guerra que duraría hasta 1992 con la firma de los acuerdos de Paz. El resultado: 75.000 muertos, 8.000 desaparecidos y cerca de un millón de exiliados.

La ciudad de Chapultepec en México marcó el tercer hito en la historia de la política salvadoreña. Tras los acuerdos de paz, se celebraron elecciones democráticas dando por ganador a Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). A partir de este momento ARENA permanecería en el poder durante 20 años. En el transcurso de estos cinco mandatos se han ido aplicando las recetas neoliberales (programas de ajuste estructural y la dolarización), las cuales han sumido al país en una crisis económica permanente. Todo ello ha estado unido con el deterioro de las condiciones sociales, políticas, laborales, la masiva inmigración y el alarmante aumento de la violencia.

En el 2009, el FMLN con Mauricio Funes como candidato a la presidencia y Salvador Sánchez Cerén como vicepresidente, ganan las elecciones por primera vez después de que se firmaran los acuerdos de paz en 1992.El partido heredó un país consumido por las deudas, la pobreza, el clientelismo burocrático, la corrupción y los problemas sociales.

Con este contexto, el gobierno puesto en marcha diferentes medidas que tiene que ver con bienestar social (sobre todo en salud y educación), economía y seguridad pública. Sin embargo, cada vez son mayores las divergencias entre la dirigencia y los militantes del partido FMLN, las cuales han provocado rupturas y enfrentamientos entre ambos. En este sentido, desde el principio de su legislatura, Mauricio Funes declaró su intención de seguir los modelos de gobierno de dirigentes como Luiz Inácio Lula da Silva y Barack Obama, marcando al mismo tiempo su distancia frente a países presididos por gobiernos de izquierda como Nicaragua y Venezuela. Asimismo, hasta el momento sigue manteniendo su rechazo a la adhesión del país en la alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA).


*Roque Dalton uno de los más grandes e irónicos de los poetas salvadoreños, reclamó públicamente en 1959 que se cambiara “el nombre de nuestra República, adoptando de nuevo como tal el fonema indígena Cuzcatlán, el cual si bien no deja de ser feo…es por lo menos nuestro y de nuestros verdaderos abuelos”. Citado en REGÁS, Rosa y MOLINA TEMBOURY,Pedro, Volcanes dormidos, Barcelona, Ediciones B, 2005, p.96.