Angola - Kilamba: las ciudades fantasma también florecen en África

9 de julio de 2012

Los pueblos fantasmas de China, Irlanda y España, llenos de grandes edificios de apartamentos vacíos, también empiezan a verse en África.

Diseñado para albergar a medio millón de personas cuando se haya completado, Kilamba ha sido construido por la empresa estatal China International Trust y el Investment Corporation en menos de tres años a un coste de 3.500 millones de dólares.

La ciudad, que abarca 5.000 hectáreas, es considerada la urbe satélite más grande que las empresas chinas están construyendo en Angola, y uno de los mayores proyectos de construcción del continente. Kilamba es vista como la joya de la corona después de la guerra que vivió el país.En los videos promocionales del gobierno se muestran a sonrientes familias que disfrutan de un nuevo estilo de vida alejado del polvo y la confusión del centro Luanda, donde millones de personas viven en barrios marginales.

Pero la gente de los anuncios son sólo actores. Casi un año después de que el primer lote de 2.800 apartamentos salió a la venta, sólo 220 han sido vendidos.

Kilamba es un lugar tranquilo pero preocupante, las voces rebotan en el hormigón fresco o se pierden en amplios caminos asfaltados.Apenas hay autos y escasas personas. Docenas de filas de edificios de varios colores se repiten con sus postigos cerrados y balcones vacíos.

Sólo un puñado de locales comerciales están ocupados, en su mayoría por empresas de servicios públicos pero no hay tiendas. Con la excepción de un supermercado no hay otro lugar para comprar comida.

Después de conducir durante casi 15 minutos sin ver a nadie, aparte de los trabajadores chinos, muchos de los cuales parecen vivir en los contenedores cercanos al lugar, encontré una pequeña escuela. Los alumnos vienen de zonas periféricas. Sebastiao Antonio, un estudiante de 17 años de edad, gasta tres horas al día para ir a la escuela.

"Realmente me gusta este lugar. Tiene parqueaderos, zonas deportivas para jugar fútbol, baloncesto y balonmano. Es muy tranquilo, mucho más que la otra ciudad, no hay delincuencia", comentó.

Pero después de preguntarle si él y su familia se mudarían allí, Antonio simplemente sonrió.

"De ninguna manera, no nos podemos permitir esto. Es imposible. Y no hay trabajo para mis padres aquí", exclamó.

Algo similar piensa Jack Francisco, de 32 años, quien comenzó a trabajar en Kilamba como barrendero de la calle. "Es un lugar agradable, seguro. Pero para vivir aquí usted necesita una gran cantidad de dinero. La gente como nosotros no tenemos dinero ¿cómo podemos plantearnos vivir aquí?".

Los apartamentos de Kilamba cuestan entre 120.000 y 200.000 dólares americanos, fuera del alcance de los cerca de dos tercios de angoleños que viven con menos de 2 dólares al día.

Sin embargo, Paulo Cascão, gerente general de Delta Imobiliaria, la agencia que lleva las ventas, le dijo a la BBC que el problema no era el precio sino la dificultad para acceder al crédito bancario."Los precios son los correctos para la calidad de los apartamentos y de las condiciones que la ciudadela puede ofrecer", comentó.

Un nuevo marco legal se introdujo recientemente para permitir que los bancos locales concedan hipotecas, pero para la mayoría de los angoleños (incluso los pocos que están bien pagados) encontrar dinero suficiente para un depósito es una auténtica lucha.

"El gobierno tiene que empezar a dar prioridad a la construcción de viviendas de bajo costo porque la gran mayoría de la población vive en chozas sin agua, electricidad o saneamiento", señaló Elias Isaac, director en Angola de la Iniciativa de Sociedad Abierta del Sur de África ( OSISA)."No hay clase media en Angola, sólo los muy pobres y los muy ricos. Por lo que no hay nadie que puede comprar ese tipo de casas”, agregó.

Según Cascão el gobierno anunció que una parte de los apartamentos en Kilamba se designarán a vivienda social para que personas de bajos ingresos los puedan alquilar pero aún se desconocen los detalles de la medida y sus críticos piensan que es una promesa política de cara a las próximas elecciones.

También está la cuestión de qué va a pasar con los apartamentos de costo completo si no se venden. Kilamba fue financiado por una línea de crédito de China que Angola está devolviendo con petróleo, lo que técnicamente significa que la deuda ha sido pagada.

Pero si las casas no se venden el gobierno se quedará con las acciones en sus manos y con una potencial inversión desperdiciada.

¿La ciudad más cara del mundo?

La ciudad más cara del mundo para extranjeros no es Tokio, ni Nueva York, ni Moscú, ni Zúrich, ni Singapur, ni Dubái. Por increíble que parezca, según la consultora Mercer, es Luanda, la capital de Angola, un país de África occidental desgarrado por una larga guerra civil entre 1975 y 2002. Desde entonces, el crecimiento económico ha sido brutal. Entre 2004 y 2008, el PIB aumentó 17 por ciento por año, alimentado por infinitas reservas de petróleo. El dinero corre a raudales. Crecen hoteles de lujo, se construyen autopistas de seis carriles, estadios ultramodernos, se venden autos Porsche y yates Ferretti de 5 millones de dólares. Pero en el país el hambre abunda, la mortalidad infantil está entre las más altas y la corrupción es generalizada.

La paradoja de Luanda es la imagen de la nueva África. Un continente que ya no solo es el de los niños muriéndose de hambre, de los dictadorzuelos corruptos y de las interminables guerras étnicas, sino también un espacio de prosperidad que está creciendo como nunca antes. El desafío es enorme: sacar a cientos de millones de la pobreza. Hay con qué. Falta ver si lo logran. Pero desde hacía décadas no se respiraba tanto optimismo.

Las cifras son impresionantes. El Banco Mundial asegura que este año el PIB del continente va a incrementarse 4,5 por ciento. De los diez países que más han crecido en la última década, seis son africanos. El retorno de las inversiones es más alto que en cualquier otra región. El continente tiene ahora una clase media más grande que India, un PIB igual al de Rusia y, según el Banco Africano de Desarrollo, para 2030 el consumo interno va a alcanzar 2,2 billones de dólares. Para el Banco Mundial, "África podría estar al borde de un despegue económico, como China o India hace unas décadas".

Y todos predicen que la bonanza seguirá. En los próximos 40 años, África va a pasar de 1.000 a 2.000 millones de habitantes, volviéndose uno de los mayores mercados del mundo con una fuerza de trabajo superior a China. El continente tiene tierra fértil, un enorme potencial energético y minero y, por su historia colonial, también habla en inglés, francés, portugués, español y árabe.

Publicado por Guin Guin Bali