En la provincia de Kratie se han identificado 1.622 víctimas de minas antipersona. Dicha provincia está localizada en la frontera con Vietnam en el noreste del país . Económicamente, se dedica básicamente al cultivo de arroz, la pesca y el turismo (aunque las condiciones de transporte son muy deficientes). También se extrae azúcar y alcohol de las palmeras. Desde el año 2006 el gobierno de Kratie está favoreciendo la plantación masiva de árboles, con problemas para pequeñas comunidades que tiene que evacuar las zonas seleccionadas para la reforestación. Además de estos sectores, Kratie tiene una economía informal muy dinámica pero poco rentable. El mercado público es el centro de la vida de la ciudad de Kratie y allí se intercambian todos los productos procedentes del campo. Pese a dicha actividad, la provincia no se abastece por sí misma y debe importar determinados productos de otras áreas del país.

En este contexto las víctimas de minas antipersonas se encuentran incapacitados para trabajar en ninguno de los sectores productivos de los que se sustenta la región. Como consecuencua, las víctimas de minas antipersona, y las personas discapacitadas en general, son frecuentemente ignoradas y olvidadas por la sociedad. El máximo apoyo que llegan a conseguir va destinado a la adquisición de prótesis y ortopedias que ayudan a su movilidad pero que no abren posibilidades de empleo, ni mejoras económicas, ni de reintegración social. Debido a que la mayoría de las personas en las zonas rurales dependen de actividades agrícolas, las víctimas de las minas son incapaces de trabajar en las duras tareas agrarias de la siembra, la plantación de arroz o la cosecha.

El proyecto apunta a la re-integración socio económica de víctimas de minas antipersona a través de la formación técnica. Está promovido por la entidad IEPALA e implementado en colaboración con el socio local CWARS en la Provincia de Kratie (Camboya), con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). El proyecto que se enmarca dentro de la intervención de IEPALA en Camboya, tiene como objetivo, la formación de 608 víctimas de minas antipersona en varios sectores de la actividad económica (horticultura, peluquería de señoras, peluquería de caballeros, corte y confección, reparación de TV, CD, radios y casetes, reparación de motocicletas y de pequeños motores), con el fin de que ellos mismos se puedan reintegrar en el tejido socio-económico de sus pueblos de origen.